De la Gran Depresión a la crisis de deuda europea

Martes 22 de junio de 2010
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Fuente: Agencia EFE

Está es una relación de las crisis económicas más graves que ha sufrido el mundo desde la Gran Depresión y las medidas que se tomaron para su rescate:

1929.- «El Crack del 29». La crisis económica mundial de los años 30 fue precipitada por la caída de los precios de productos agrícolas en el mercado agrícola en EEUU en 1928.

Estalló el 29 de octubre de 1929 cuando, después de tres meses de descensos consecutivos de la producción y los precios, se vendieron de golpe 16 millones de acciones, lo que hundió la Bolsa de Nueva York.

Después del desastre de 1929 se modificó la legislación básica de la bolsa. Una de las leyes fundamentales fue la Securities Exchange Act de 1934 que creó la Comisión de Valores Estadounidense (SEC), el organismo encargado de la supervisión y vigilancia de los mercados en EEUU.

Entre sus objetivos está facilitar información al público sobre los valores que se contratan, ordenar las actividades de las entidades que intervienen en el mercado, vigilar que no cometan abusos y controlar las actividades bursátiles.

1944.- Tras la II Guerra Mundial, la comunidad internacional celebra una conferencia monetaria y financiera auspiciada por las Naciones Unidas, de la que salieron los acuerdos de Bretton Woods, que sientan las reglas para las relaciones comerciales y financieras entre los países más industrializados del mundo.

También se decidió la creación del Banco Mundial (BM) y del Fondo Monetario Internacional (FMI), así como el uso del dólar como moneda de referencia internacional.

1971.- «El fin del sistema de patrón oro». El excesivo gasto de EEUU en sus inversiones en el exterior y la guerra de Vietnam hizo que sus reservas de oro se redujeran drásticamente, con lo que el valor de la moneda dejó de estar respalda por este metal.

Por ello, en medio de fuertes especulaciones y de fugas de capitales de EEUU, el presidente Richard Nixon decidió suspender la convertibilidad con el oro y devaluó la moneda en un 10%, algo que hizo sin consultar al resto de miembros del Sistema Monetario Internacional.

Dos años después volvió a devaluar la moneda, con lo que acabó finalmente con el patrón oro. Así comenzó la época de los cambios flotantes en función de la evolución de los mercados internacionales de capital.

1973.- «Embargo del petróleo durante la guerra Árabe-Israelí». El corte de suministro de los países de la OPEC en la conocida como primera crisis del petróleo, durante la Guerra del Yom Kippur, provocó un incremento del precio 2,50 a 11,50 dólares en 1974. Esto elevó la factura energética de Occidente y provocó una fuerte crisis en los países más industrializados.

A partir de esta crisis de precios, los países occidentales iniciaron políticas de diversificación y ahorro energéticos y, entre otras medidas defensivas, se crea la Agencia Internacional de la Energía (AIE) en 1974.

1979.- «La revolución iraní». El derrocamiento del Sha y la instauración de la República islámica en Irán provocó la segunda crisis del petróleo, y un nuevo colapso internacional.

Aunque esta vez las economías occidentales estaban más preparadas, ya que había reducido de forma importante sus consumos de crudo, la caída en la oferta provocó un largo período de precios extraordinariamente altos. La crisis afectó sobre todo a los países en vías de desarrollo que, junto al aumento de precio que tenían que pagar por el crudo y a la inflación, tuvieron que hacer frente a un ciclo de crisis financiera por su elevada deuda externa.

1980.- «Irak invade Irán». Al final de año el crudo alcanza nuevos precios récord, 40 dólares el barril, una tasa que no había sido superada en 10 años. Los altos precios llevaron a Occidente a producir más de su propio petróleo en zonas como el Mar del Norte.

1987.- «El lunes Negro». El 19 de octubre de 1987 millones de inversores se lanzaron en masa a vender sus acciones en la Bolsa de Nueva York debido a la creencia generalizada del manejo inapropiado de la información confidencial y la adquisición de empresas con dinero procedentes de créditos. Ese día el índice de la bolsa, el Dow Jones de Industriales se desplomó 508 puntos, un 22,6 por ciento de pérdidas en una única jornada, en la que superó los sucesivos descensos que provocaron la Gran Depresión, y que arrastró a las bolsas europeas y japonesas.

Esto trajo como consecuencia una intensificación de la coordinación monetaria internacional y de los principales asuntos económicos.

1994.- «Crisis del peso mexicano». El gobierno de México es incapaz de mantener su tipo de cambio fijo frente al dólar y anuncia la devaluación de la moneda.

La falta de confianza en su economía provoca una gran salida de capital, los créditos se interrumpen, la producción disminuye y el desempleo incrementa más de un 60 por ciento.

Sus efectos negativos sobre el resto de América Latina se bautizaron como el «Efecto Tequila».

1997.- «Crisis de Asia». En julio se devaluó la moneda tailandesa, y tras ella cayeron las de Malasia, Indonesia y Filipinas, lo que repercutió también en Taiwán, Hong Kong y Corea del Sur. Su efecto arrastró al resto de economías y esta crisis, que en un primer momento parecía que era regional, acabó convirtiéndose en la primera crisis global.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) elaboró una serie de paquetes de «rescate» para salvar a las economías más afectadas y promovió una serie de reformas estructurales.

1998.- «Crisis del rublo». Rusia colapsó su sistema bancario nacional, con una suspensión parcial de pagos internacionales, la devaluación de su moneda y la congelación de los depósitos en divisas.

El FMI concedió varios créditos multimillonarios para atajar la caída libre de su divisa y que el impacto fuera irreparable en el mercado internacional. El FMI también instó a sus autoridades a acelerar las reformas estructurales internas para fortalecer sus sistema financiero.

2000.- «Crisis de las puntocom». Los excesos de la nueva economía dejaron una estela de quiebras, cierres, compras y fusiones en el sector de Internet y de las telecomunicaciones y un importante agujero en las cuentas de las empresas de capital riesgo.

El 10 de marzo el principal índice del Nasdaq, máximo exponente de la «nueva economía» y del éxito de las empresas de tecnología, cerró en 5.048,62 puntos, su máximo histórico.

En solo tres años la crisis borró del mapa casi 5.000 compañías y algunas de las grandes corporaciones de telecomunicaciones, fueron protagonistas de los mayores escándalos contables de la historia.

La Reserva Federal estadounidense (Fed) respondió con una reducción de las tasas de medio punto.

2001.- «11S». Los atentados del 11 de septiembre de 2001 también hicieron caer las bolsas.

El Nikkei cayó más del 6 por ciento y las bolsas europeas tuvieron fuertes descensos que llevaron a los inversores a refugiarse en el oro y los bonos del Tesoro estadounidense.

La Reserva Federal también respondió con cortes de las tasas -cuatro hasta final de año- en la campaña más fuerte de su historia.

2001-2002.- «La crisis argentina». El gobierno de Argentina carece de fondos para mantener la paridad fija del peso con el dólar y ante la salida de capitales impone restricciones a la retirada de depósitos bancarios, una medida conocida como Corralito.

En diciembre de 2001 suspende el pago de la deuda, de casi 100.000 millones de dólares, lo que constituye la mayor bancarrota de la historia.

En enero de 2002 el presidente Eduardo Duhalde se ve obligado a terminar con la paridad y convierte en pesos los depósitos bancarios en dólares.

2008-2009.- La «Gran Recesión». Estados Unidos sufre su mayor crisis financiera desde los años 30, consecuencia de una relajación en la evaluación del riesgo, la cual se contagia al resto del mundo.

El detonante fue el estallido de una enorme burbuja inmobiliaria, que reveló que los bancos habían extendido hipotecas basura («subprime») a ciudadanos que no podían pagarlas, con la expectativa de que el precio de las viviendas seguiría subiendo.

Esas hipotecas fueron titulizadas y vendidas en los mercados, lo que causó cientos de miles de millones de dólares en pérdidas a los inversores. El presidente George W. Bush creó un programa de rescate financiero dotado con 700.000 millones de dólares, que él y su sucesor, Barack Obama, usaron para reflotar a bancos, aseguradoras y la industria automovilística.

Obama impulsó también un plan de estímulo de 787.000 millones de dólares para revitalizar la economía a golpe de infraestructuras, educación, ayudas a los desempleados y subsidios a las energías alternativas.

Al mismo tiempo, Obama promueve la mayor reforma financiera desde los años 30 a nivel nacional, que se complementa con una iniciativa para endurecer las normas bancarias a nivel internacional.

2009-2010.- «Crisis de la deuda en Europa». El nuevo gobierno de Grecia reconoce que el déficit del país es mucho superior a lo revelado anteriormente, lo que hace que el interés de sus bonos se dispare en los mercados.

La Unión Europea y el FMI negocian durante meses un programa de ayuda, mientras los inversores continúan castigando a Grecia.

Finalmente aprueban en mayo un plan de rescate dotado con 110.000 millones de euros (unos 140.000 millones de dólares) durante tres años, pero para entonces los mercados ya dudan de la capacidad de otros países europeos de pagar su deuda.

El contagio de la ansiedad afecta en particular a Portugal, España, Irlanda e Italia, y hunde el valor del euro.

La Unión Europea sale al paso con el anuncio, en mayo, de que movilizará unos 750.000 millones de euros para respaldar la deuda de cualquier país de la zona euro.

Además, el Banco Central Europeo (BCE) inicia la compra de bonos soberanos de los países miembros.