El Salvador: En defensa de nuestra vida y contra el Cambio Climático

Lunes 16 de julio de 2007
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Miles de personas marcharon en la ciudad de La Unión, al sur de El Salvador, para protestar contra el proyecto de la transnacional AES de instalar dos plantas para generar energía con gas y carbón.

La marcha, convocada por la organización local “Proyecto por la Vida” y la Asociación Unionense para la Defensa del Medio Ambiente (ASUMA), contó también con la participación de la organización mundial Amigos de la Tierra, de las y los trabajadores de la empresa CALVO, organizados en el Sindicato General de Trabajadores de la Industria Pesquera y Actividades Conexas (SGTIPAC), de la Federación Sindical de Trabajadores Salvadoreños del Sector Alimentos, Bebidas, Hoteles, Restaurantes, Agroindustrias (FESTSSABHRA), ambos afiliados a la UITA, así como del secretario general de la Rel-UITA.

La larga columna, en la que se destacó una fuerte presencia de jóvenes muy sensibles al tema ambiental, recorrió aproximadamente cuatro kilómetros hasta llegar al parque central de la ciudad, enseñando sus pancartas y mantas en que rechazaban tajantemente el proyecto termoeléctrico que, consideran, pondrá en serio peligro la salud de los ciudadanos y los recursos naturales de la región.

Según Luis Estrada, uno de los jóvenes presentes en la marcha, “El pueblo de La Unión está en contra de este proyecto contaminante del ambiente, porque va a dañar nuestra salud y la naturaleza que nos rodea. Estamos defendiendo nuestros derechos sociales, y a pesar de las amenazas que provienen de los sectores interesados en que se desarrolle este proyecto transnacional, pido a la gente que se sume a este esfuerzo y que defienda sus derechos. Muchos –continuó Estrada– aún tienen miedo, porque todavía no hemos salido del oscurantismo y de la herencia que nos dejó la guerra. Este gobierno sigue al servicio de los ricos y no se preocupa por defender los intereses de la mayoría de la población y nuestros recursos naturales”, concluyó.

La gran preocupación de los habitantes de La Unión se debe también a hechos concretos que en el pasado involucraron a la transnacional de capital mixto (con mayoría estadounidense) AES, que controla las dos empresas que van a desarrollar el proyecto: Cutuco Energy y Fonseca Energía.

Según el profesor Victor Hugo Martínez, presidente de ASUMA, “En 1978 esta compañía se vio involucrada en la explosión de un tanque en Nueva York provocando la muerte de 40 personas. En 1989 estalló una tubería de gas en Moscú donde fallecieron 575 personas y en 1994, la falla en un tanque de almacenamiento provocó la muerte de 130 personas. En el pasado -continuó Martínez en su intervención en el parque central de la ciudad- la corporación AES adquirió la propiedad de las principales generadoras de energía del país y ahora quiere desarrollar este nuevo proyecto extremadamente peligroso y contaminante”.

El presidente de ASUMA señaló también que en junio pasado, el gobierno de California (Estados Unidos) prohibió a los municipios de ese estado contratar suministro eléctrico que se genere con base en el consumo de carbón, como medida para combatir el cambio climático. Esta medida va a complementar otra que entró en vigor en enero pasado y que prohibió a la industria energética estadounidense exportar electricidad generada con plantas consumidoras de carbón.

Según Martínez, “a esta corporación AES, el gobierno de California le impuso una multa de 17 millones de dólares por los daños provocados y la obligó a invertir 34 millones para descontaminar el ambiente. Intentaron desarrollar en Puerto Cortéz (Honduras) este mismo proyecto que quieren implementar aquí, pero el pueblo organizado logró impedírselo y ahora quieren venir a La Unión, con el apoyo de las instituciones oficiales, para contaminarnos”, concluyó Martínez.

En la marcha también participaron algunos diputados electos por este departamento.

Para José Ricardo Cruz, “Esta es una demostración pacífica de un pueblo que busca tener una vida mejor. Es parte de su necesidad de conservar la vida y el ambiente. Es importante que los salvadoreños podamos expresarnos, porque es un derecho que nos da la propia Constitución. En esta marcha están participando diferentes sectores -agregó Cruz- y la presencia de las y los trabajadores organizados de CALVO es un ejemplo de la conjugación de la vida política del país. Es posible que en el futuro sean los trabajadores de CALVO quienes deban pedir el apoyo a la población para que respalde su lucha, y pueden estar seguros de que se lo vamos a dar”, concluyó Cruz.

Las organizaciones que convocaron a la marcha dieron a conocer que próximamente tomarán contacto con otras organizaciones a nivel regional para desarrollar un foro sobre estas temáticas, y pidieron formalmente la participación de la Rel-UITA en ese evento.

La marcha que concitó a miles de personas en La Unión marcó la voluntad de un pueblo de no permitir que se implemente un proyecto energético que acarrearía severos daños a la salud humana y al ambiente. Sirel conversó con la doctora Martha Cecilia Leiva, representante del Proyecto por la Vida, una de las organizaciones que convocaron a la población unionense a unirse a la marcha, para conocer en detalle la situación que se está viviendo en la ciudad y cómo la población se está enfrentando a esta amenaza.

-¿Cuál es el significado de la marcha?

- Estamos aquí hoy para desarrollar una marcha pacífica, convocada por Proyecto por la Vida y la Asociación Unionense para la Defensa del Medio Ambiente (ASUMA), para defender nuestro medio ambiente, debido a que estas compañías transnacionales quieren instalar en el puerto de La Unión un proyecto termoeléctrico conformado por dos plantas: una de gas natural y la otra de carbón mineral. Ambas son altamente contaminantes del medio ambiente y es reconocido a nivel mundial que estos tipos de plantas son causantes del calentamiento global y del efecto invernadero.

-¿Cuándo arrancó este proyecto y cuáles son las empresas involucradas?

- Estamos hablando de dos empresas: la Cutuco Energy y Fonseca Energía, ambas pertenecientes a la compañía transnacional AES, presente en el país y de capital estadounidense. Esta empresa ya estuvo en Honduras bajo el nombre de AES Honduras y en este país instaló una planta de gas. El proyecto que quieren instalar en La Unión se inició hace ya varios meses, y estas empresas hicieron gestiones con la Asamblea Legislativa, con el gobierno, con la Alcaldía de La Unión y con el Ministerio del Ambiente, recibiendo mucha aceptación. El Ministerio del Ambiente tuvo hasta el descaro de declarar que se hizo una consulta ciudadana en la que salió la aceptación del pueblo unionense hacia el desarrollo del proyecto.

-¿Y no fue así?

- Presentaron 70 firmas de ciudadanos, pero el Ministerio no está diciendo que de estas firmas 40 son de personas que no residen en nuestra ciudad, y las otras o están falsificadas o fueron recolectadas engañando a la gente, diciéndole que eran para un proyecto de asistencia. Actualmente el proyecto está supuestamente en trámite y estamos pidiendo al Ministro del Medio Ambiente, al Presidente de la República y al Alcalde que nos den audiencia para conversar seriamente sobre este asunto y para saber exactamente en qué está la tramitación del permiso, porque las dos compañías dan su aprobación como un hecho y esto está generando mucha preocupación y nerviosismo en la población.

-¿Cuáles son los riesgos de este proyecto?

- En otros países, plantas como las que quieren construir aquí están a cientos de kilómetros de los centros habitados. En el caso de La Unión quieren ponerlas a menos de un kilómetro de donde estamos viviendo. Además, al lado de estas usinas se encuentra la planta procesadora de alimento de CALVO, detrás está el Volcán de Conchagua, donde se producen alimentos, y frente al proyecto está la bahía de La Unión, que es donde nuestra población tiene su mayor riqueza, es decir la pesca. Estas dos plantas nos van a traer altos grados de contaminación y la destrucción de la fauna y flora marina y terrestre.

-En esta marcha están participando también las y los trabajadores organizados de CALVO. ¿Qué tan importante puede ser la unión de varios sectores en lucha?

- Hemos convocado a todas aquellas personas que se sienten amenazadas por este proyecto. Hay varios sectores gremiales que se han unido a esta lucha, entre ellos el sindicato de CALVO, porque la idea no es lograr apenas que no se concrete este proyecto, sino que como Proyecto por la Vida y ASUMA vamos a seguir esta lucha, a favor de la vida y del medio ambiente, uniéndonos a otras organizaciones de El Salvador para impedir la contaminación en el país. Ya tenemos contactos con CODEFAGOLF, que es la organización que impidió la instalación de este mismo proyecto en Puerto Cortéz -Honduras, con la Trinacional del Golfo de Fonseca, y ahora con la Rel-UITA, que hoy nos está respaldando y cuyo apoyo en el futuro va a ser muy importante. Así que la presencia de las y los trabajadores de CALVO representa una clara señal de solidaridad entre diferentes expresiones de lucha.

Fuente: Giorgio Trucchi, Rel-UITA