El Parlamento vasco aprueba una proposición de ley para abolir totalmente la deuda externa de los países pobres
Viernes 28 de diciembre de 2007
Enlace a la web: http://www.europapress.es/00066/200...
El pleno del Parlamento vasco aprobó hoy una proposición de ley derivada la una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) para crear una Carta de Justicia y Solidaridad con los Países Empobrecidos, al resultar rechazadas las enmiendas parciales presentadas por tripartito y EHAK, que ayer obtuvieron dos empates. En la votación de hoy obtuvieron un tercer empate, por lo que decayeron, y fue aprobado el dictamen de la Comisión de Derechos Humanos y Solicitudes Ciudadanas, que incluye el compromiso de promover la adopción de medidas para abolir totalmente la deuda externa de los países pobres.
La propuesta, tramitada a raíz de una ILP sustentada en 45.254 firmas, incluye el compromiso de promover la adopción de medidas para abolir totalmente la deuda externa de los países pobres, y su debate se produce cerca de cuatro años después de la presentación de la ILP.
El objetivo de la ley es establecer una carta de justicia y solidaridad, de tal forma que, a través de la lucha contra los principales aspectos de injusticia e insolidaridad que se dan en las relaciones internacionales actuales, se logre avanzar hacia «un desarrollo humano, sostenible y equitativo en el conjunto del planeta».
El texto incluye el compromiso de promover la adopción de las medidas necesarias para abolir totalmente la deuda externa que el conjunto de países empobrecidos tiene contraída con los países enriquecidos, la banca internacional y las instituciones financieras internacionales.
Además, se plantea la promoción de medidas para establecer «unas relaciones comerciales más justas entre todos los países del mundo, poniendo fin al denominado comercio desigual y contribuyendo al desarrollo del comercio justo».
En la iniciativa se recoge que el Gobierno vasco destinará, a través de un plan plurianual y durante diez años, una partida presupuestaria extraordinaria a la cancelación de la deuda externa que los países empobrecidos tienen contraída con el Estado español.
Esta partida se gestionará a través de «un convenio específico entre los Gobiernos vasco y central», mediante el cual se «priorice cancelación de la deuda de los países más empobrecidos y de la deuda pública», y se tienda hacia una «cancelación de cada deuda que redunde en la mejora de la cobertura de las necesidades sociales más acuciantes de los países beneficiados».
El importe que corresponde a la Comunidad Autónoma del País Vasco es el 6,24 por ciento de la deuda o, en su caso, el índice que se establezca en la Ley Quinquenal del Cupo.
El Parlamento Vasco decidirá, después de cuatro años, sobre la cancelación de la deuda externa
Después de cuatro años desde la presentación de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) para una carta de justicia y solidaridad con los países empobrecidos el parlamento vasco, por fin, decidirá sobre su aprobación o no, en definitiva sobre si asume compromisos concretos con la cancelación de la deuda externa o se queda en mera propaganda.
Fuente: Tas-Tas Irrati Librea
Decíamos al inicio de la campaña que lo que pedimos en la ILP es posible y realizable, pero sobre todo es justo y serviría como ejemplo para otras comunidades autonómicas, para el Estado y para el resto de la UE. Su aprobación o no será cuestión de voluntad política, de llevar a la practica las palabras de solidaridad que se dicen desde el parlamento.
La ILP la planteamos con tres ejes de trabajo: el dividendo de paz, el comercio justo y la cancelación de la deuda externa. En los dos primeros, comercio justo y dividendo de paz todos los partidos han asumido las propuestas de la iniciativa, pero no ha ocurrido lo mismo con la cancelación de la deuda. En este tema, el tripartito presento una enmienda donde recogiendo la necesidad de cancelarla pasaba la pelota al estado español, en resumen: la deuda es una lacra pero que cancelen otros. De esta forma la propuesta de ley se quedaría, como otras muchas, en bonitas palabras sin compromisos concretos.
El argumento central era que la CAV no tiene deuda externa y por lo tanto no debe cancelar la deuda de otros. Obviando que somos directos beneficiarios de esa deuda.
¿Se beneficia la Comunidad Autónoma Vasca de la Deuda Externa española?
La pregunta puede parecer absurda para cualquier persona medianamente informada y solidaria, parece asumido que la ciudadanía de los países ricos nos beneficiamos de la deuda externa por el dinero que nos pagan y por las políticas económicas que deben hacer los países pobres acogotados por la deuda y que nos favorecen en mil formas. Esta afirmación que cualquier persona solidaria de Euskadi firmaría tiene a veces una excepción, la excepción vasca, es obvio que los países ricos se benefician, se benefician en Burgos o Setúbal, no digamos ya en de Paris, Madrid Nueva York, pero parece que la ciudadanía vasca menos. Esta argumentación suele ir ligada a lo mucho que pagamos a Madrid de cupo, a nuestra falta de soberanía (las relaciones internacionales no están transferidas), argumentos que ocultan que al margen de eso la ciudadanía vasca nos beneficiamos de las mil formas que el resto de países ricos pero además somos directos beneficiarios de la Deuda externa de los países empobrecidos.
La CAV se ha beneficiado y se beneficia de los mecanismos de generación de la Deuda pública bilateral. La deuda externa total de los países empobrecidos con el estado español ascendía a 31 de diciembre de 2004 a 9.823 millones de euros, el 52% correspondía al impago de operaciones de exportación apoyados por la CESCE (Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación) y el resto a prestamos otorgados como cooperación al desarrollo (deuda FAD). Que son los dos mecanismos a través de los cuales el Estado español se ha hecho acreedor
La deuda CESCE: La compañía CESCE es una agencia de capital mixto y tiene como objetivo promover la exportación de productos nacionales como la internalización de las empresas españolas en los países empobrecidos. Si ocurre algún fallo o impago el empresariado español siempre es indemnizado por la aseguradora (CESCE) pasando ese dinero a considerarse deuda externa oficial (deuda de gobierno a gobierno). En caso de impago la CESCE puede llegar a pagar al exportador del Estado Español hasta el 99% del total, de esta forma se socializan las perdidas de unas transacciones privadas, la deuda privada pasa a ser publica y responsabilidad de toda la ciudadanía. En la medida que el BBVA tiene el 16,30% de las acciones y beneficios, y ya que paga aquí sus impuestos los beneficios directos para Hacienda y los presupuestos vascos son obvios. A los impuestos a los beneficios del BBVA hay que añadir que dentro de las empresas exportadoras ha habido, hay y habrá muchas empresas vascas, la riqueza de la CAV, por tanto, se beneficia de la Deuda CESCE de estas dos formas.
Los créditos FAD (Fondo de Ayuda al Desarrollo), tienen el doble propósito de apoyar la internalización de la economía española y de proveer el desarrollo de los países destinados. La deuda se origina por los créditos del FAD que al tener una parte de donación y unas condiciones de pago favorables son considerados Ayuda Oficial al Desarrollo. Uno de los problemas de los créditos FAD es que van ligados a la compra de bienes y servicios españoles, imposibilitando a las empresas de los países empobrecidos acceder a esos proyectos y perjudicando a las economías locales. Además la ayuda ligada supone un encarecimiento de un 25% de los productos. Los créditos FAD también se utilizaron hasta 1991 para comprar armas. Es evidente que ha habido y hay empresas vascas beneficiaras de estos créditos y que sus beneficios han hecho crecer nuestra riqueza.
¿Tienen que negarse las empresas vascas a estar aseguradas en CESCE o conseguir contratos vía créditos FAD, tiene que salirse el BBVA de ser accionista de CESCE?
No esperamos tanto, simplemente tenemos que reconocer que somos directos beneficiarios de la generación de la Deuda externa española y de sus beneficios.
Nos beneficiamos de la Deuda Externa como todos los países ricos, es razonable por tanto que si consideramos que esta es una lacra apostemos por su cancelación, por la cancelación que nos toca a la ciudadanía de la CAV como proponemos desde la ILP-sarea desde hace años.
Hace años que la cancelación de la Deuda ha dejado de ser algo minoritario, utópico o de izquierdas. Que la deuda debe ser cancelada para los países empobrecidos es un planteamiento asumido cada vez por más gente proveniente de sectores liberales, pero que consideran que su mantenimiento impide ningún tipo de desarrollo para los países pobres.
Por ejemplo, Sachs (defensor acérrimo de privatizaciones en Bolivia en la década de los 80 o Polonia en los 90), afirma en su libro “El fin de la pobreza”: “la estrategia de condonación de la deuda se ha aplicado ya en numerosos países, pero con demasiada frecuencia la comunidad internacional ha sido demasiado lenta y mezquina en lo referente al alivio de la deuda para permitir realmente a los países empobrecidos y destrozados por la misma reemprender el crecimiento y el desarrollo económico” y hablando de la crisis de la deuda afirma: “Desde hace al menos veinte años sabemos que los países pobres muy endeudados son incapaces de devolver lo que deben o al menos de hacerlo y cumplir los Objetivos del Milenio. La deuda debería haber sido sencillamente condonada”.
Stiglitz, antiguo vicepresidente del Banco Mundial, también dice lo mismo: “Recientemente la atención se ha concentrado en la condonación de la deuda, y por una buena razón. Sin dicha condonación muchos países en desarrollo sencillamente no podrán crecer. Un elevado porcentaje de sus exportaciones se destina a pagar a lo países desarrollados sus prestamos”.
Es evidente que muchas de las deudas son ilegitimas y por tanto la anulación debería ser inmediata exigiendo responsabilidades a quienes prestaron y recibieron el dinero, es evidente que en este caso es del gobierno español de turno el que debe de responder ante la justicia. Pero esto, que es justo, no debe ocultar lo que podemos y debemos hacer desde Euskadi. Debemos cancelar la Deuda Externa que nos corresponde: porque genera pobreza e impide la soberanía económica de los pueblos, porque nos beneficiamos directa e indirectamente de ella y porque tenemos el dinero para hacerlo. El Gobierno Vasco maneja un presupuesto que triplica al de Bolivia y es ocho veces superior al de Uruguay. Este año la CAV ha tenido más de 500 millones de superávit, siendo nuestra propuesta de cancelación de 34 millones al año. Lo que estamos demandando a nuestro Parlamento es que cancele la deuda que nos corresponde, porque debemos hacerlo y porque tenemos riqueza de sobra para hacerlo.
Decíamos al inicio del artículo que lo que pedimos en la ILP es posible y realizable. Su aprobación o no será cuestión de voluntad política, este jueves día 27 veremos quienes asumen la solidaridad real y quienes la de propaganda.
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- Mensaje 2
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5 de enero de 2008
El Parlamento vasco aprueba una proposición de ley para abolir totalmente la deuda externa de los países pobres
El Parlamento vasco nos tiene acostumbrados «al buen rollito» de proponer decisiones generosas que no le competen y así echar la culpa al Estado explotador. No me creo que lo hicieran si las competencias fueran suyas…
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- Mensaje 1
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por Rafael Pla López,31 de diciembre de 2007
El cupo
El texto comentado dice «los países ricos se benefician, se benefician en Burgos o Setúbal, no digamos ya en de Paris, Madrid Nueva York, pero parece que la ciudadanía vasca menos. Esta argumentación suele ir ligada a lo mucho que pagamos a Madrid de cupo».
Ello no parece ser cierto. De acuerdo con las «balanzas fiscales» recientemente publicadas, tanto la CAV como Nafarroa «reciben» más que «aportan» al Estado, a pesar de que su renta media sea superior a la media del Estado.
Teniendo en cuenta que la «Comunidad Valenciana» es la única que tiene una renta inferior a la media y aporta más que recibe, no es difícil deducir que la «Comunidad Valenciana» (y no sólo los «países empobrecidos» de la periferia) está subvencionando a las comunidades vascas. Sabemos que de ello quien se beneficia principalmente es la burguesía vasca y no sus trabajadores, pero habría que ser rigurosos antes de lanzar afirmaciones que pueden ser nacionalistamente gratas pero no se ajustan a la realidad.
Rafael Pla López
Sitio: El Parlamento vasco aprueba una proposición de ley para abolir totalmente la deuda externa de los países pobres
miembro del ?rea de Economía de EUPV
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