Acción de Greenpeace en las instalaciones de la armamentística Expal para denunciar que fabrica bombas de racimo
Sábado 31 de mayo de 2008
Madrid, España (22 de mayo de 2008) — Activistas de Greenpeace han accedido a las instalaciones de la empresa armamentística Expal para denunciar que esta empresa fabrica bombas de racimo y reclamar su prohibición total. Los activistas han reclamado una reunión con los responsables de la empresa para expresarles su posición con respecto a este tipo de arma y hacerles entrega de la copia de una prótesis y de un vídeo con un testimonio recogido en Camboya en el que una víctima de este armamento se dirige directamente a ellos.
Además, escaladores de la organización han desplegado en la fachada de la empresa una pancarta gigante con la imagen de un niño mutilado por las bombas de racimo, que simboliza todas las víctimas inocentes que estas bombas causan por todo el mundo. La imagen está construida con miles de pequeñas bombas. En ella se lee el lema: “Expal fabrica bombas de racimo que mutilan”. Por otro lado, otro grupo de activistas ha llenado el vestíbulo del edificio con prótesis y siluetas de personas amputadas por este armamento.
La prótesis, que se entregará también en el Ministerio de Defensa y en el de Exteriores, simboliza a todas las personas que han resultado mutiladas, heridas o muertas como consecuencia de una bomba de racimo. Además, Greenpeace hará entrega de un vídeo donde una víctima de Camboya reclama la prohibición de estas armas.
“Gracias por escucharme. Espero que dejéis de usar y fabricar bombas de racimo. Quiero enseñaros personalmente el resultado de vuestros productos. Por ello, me gustaría ofreceros esto como símbolo de vuestras acciones, como símbolo de lo que producís y como símbolo del efecto que tenéis en el mundo. Gracias”. Este el testimonio de Sot, un chico camboyano de 18 años, que tuvo un accidente con explosivos sin detonar en el año 2004. El testimonio ha sido entregado a la empresa por activistas de Greenpeace.

Greenpeace ha intentado en varias ocasiones establecer contacto con la empresa y esto no ha sido posible por la falta de respuesta por su parte.
Estos días y hasta el 30 de mayo tiene lugar en Dublín una Conferencia Diplomática de la que debe salir el texto de un Tratado de prohibición de las bombas de racimo. Más de 100 gobiernos participan en las negociaciones. Pero también hay una importante presencia de la sociedad civil, con representantes de más de 200 ONG de todo el mundo.
Ciertos gobiernos están planteando iniciativas que debilitarían el resultado del Tratado, por ejemplo proponiendo excepciones para ciertos tipos de bombas de racimo que, supuestamente, no tienen efectos inaceptables sobre las poblaciones civiles. El Gobierno español se sitúa en este grupo y mantiene una postura muy ambigua. Por un lado, defiende que las consideraciones humanitarias deben ser lo primero. Pero, por otro, señala que ciertos tipos de bombas con sistemas de desactivación podrían seguir siendo permitidas. Este tipo de arma coincide con algunas de las que se fabrican en España (1).
“La postura del Gobierno español es inaceptable. No hay bombas de racimo buenas. Matan a los civiles durante los bombardeos y después de que las guerras hayan terminado. Nunca se ha demostrado que existan esas armas seguras, sino todo lo contrario. En todos los conflictos donde se han usado han causado tremendos impactos sobre la población civil”, denuncia Mabel González, responsable de la campaña de Desarme de Greenpeace.
El Tratado debe ser integral, sin excepciones y sin retrasos para su entrada en vigor. Sólo así se logrará, además de la prohibición, que signifique la estigmatización de este tipo de arma, al igual que hace 10 años sucedió con las minas antipersonales. Esta será la única forma de que dejen de utilizarse.
(1) Dos empresas españolas, Expal e Instalaza, fabrican bombas de racimo. Expal fabrica la BME-330 antipista, e Instalaza fabrica la MAT-120, una granada de mortero con submuniciones. El ejército español también tiene un arsenal de este tipo de armamento, con al menos las dos anteriores y las Rockeye, un modelo estadounidense.
En vivo: Acción de Greenpeace en Expal
9.50 Greenpeace accede a las instalaciones de Expal en la avenida del Partenón, 16, en IFEMA, para reclamar a la empresa que deje de fabricar bombas de racimo que mutilan.
9.55 Los escaladores que iban a acceder al edificio por la puerta de la cafetería tienen problemas con uno de los camareros y no pueden entrar.
10.00 Vemos a cuatro escaladores en la terraza. Todo va bien. Seguimos adelante.
10.05 Los escaladores han conseguido desplegar la pancarta con unos pesos. Muchos trabajadores trajeados y curiosos se acercan a sacar fotos con su móvil.
10.11 Desconcierto entre el personal del edificio. En el hall 10 activistas están colocando siluetas mutiladas en el suelo ante la mirada sorprendida de los trabajadores y visitantes.
10.20 Llega la policía municipal a ver la zona y después la policía nacional.
10.25 Discuten policía municipal y nacionales por hacerse cargo de la situación.
10.30 Un equipo de 10 activistas ha conseguido acceder a las oficinas de Expal en la 5ª planta, donde quieren entregar un vídeo de niños de Camboya mutilados por bombas de racimo.
10.31 La policía accede a la 5ª planta para ver la situación. Han preguntado a los trabajadores de Expal si tenían armamento en las oficinas y han contestado que no. También les han preguntado si tienen información confidencial y al contestar que sí han empezado a desalojar a los activistas.
10.40 Los activistas continuan tanto en el hall como en la quinta planta.
10.41 Llegan dos patrullas de policía nacional. Dos policías se han quedado en la puerta y cuatro han subido a las oficinas de Expal. Los activistas siguen resistiendo pasivamente reclamando a Expal que deje de vender bombas de racimo que mutilan.
10.45 Llega una tercera patrulla de policía y entran en el edificio de Expal.
10.53 Un chico que trabaja en el edificio de Expal se ha acercado a los activistas y les ha contado que venía en el coche escuchando en la radio el problema de las bombas de racimo y que no sabía que era una empresa que tiene las oficinas en el mismo edificio en el que trabaja. Esto habla del ocultismo y la falta de transparencias de las empresas de armamento.
10.55 “Es increíble que en el siglo XXI se siga haciendo esto en España”, nos comenta una señora que sale por la puerta del edificio de Expal. Nadie sabe que venden bombas.
11.10 La policía está sacando a los activistas de Greenpeace de las oficinas de Expal de la 5ª planta. En el hall continúan puestas las siluetas mutiladas y la pancarta gigante en la puerta sigue señalando a Expal, ante la sorpresa de todos, como los fabricantes y vendedores de bombas de racimo que siguen mutilando.
11.15 Expal saca un comunicado en el que intenta explicar que todos los productos que comercializa no son ilegales y siguen los requisitos del Ministerio de Defensa. Greenpeace no les acusa de ilegalidad sino de comercializar con bombas de racimo que mutilan.
11.30 La policía va desalojando activistas de la 5ª planta.
11.31 Dos escaladores de Greenpeace han conseguido descolgarse junto a la pancarta en la fachada principal. En la 5ª planta nervios de algunos de los trabajadores y agresión a nuestros activistas.
11.34 Los activistas de la 5ª planta siguen resistiendo pacíficamente mientras reciben amenazas, insultos y arañazos por parte de los trabajadores de Expal.

Continua accion
11.35 Greenpeace en portada del Elpais.es y Elmundo.es. Llegan los bomberos para bajar a los escaladores.
11.40 Todos los activistas han sido desalojados de las oficinas de Expal en la 5ª planta. Se han situado en la puerta con pancartas justo debajo de la gran pancarta desplegada en la fachada del edificio.
12.00 Los bomberos se marchan y llegan medios de comunicación. Las teles y las radios están haciendo entrevistas a los responsables de Greenpeace en las puertas de Expal.
12.20 Los escaladores sobre la fachada continúan colgados y los activistas se concentran en las inmediaciones del edificio con pancartas en las que piden la prohibición de las bombas de racimo.
Acción Greenpeace Expal
12.35 Los responsables de la empresa mantienen la política que han tenido en los últimos años de negarse a dialogar con la organización: no quieren reunión con Greenpeace.
12.50 Responsables de Greenpeace entregan en los Ministerios de Defensa y Exteriores varias prótesis de afectados por las bombas de racimo para exigir al Gobierno la prohibición en España de estas armas.
Fuente: Diego Valor y Nadia González, editores web de Greenpeace. [1]
[1] Desde la campaña ¿Quién debe a quién? queremos felicitar a Greenpeace por esta excelente acción contra Expal y contra todas las empresas que fabrican bombas, por su labor contra la fabricación y el comercio de armas, un sincero abrazo fraterno.


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