Una aproximación a la deuda ecológica de la Unión Europea con Centroamérica

Martes 10 de junio de 2008
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El libro, escrito por Magda Lanuza con aportes de Dagoberto Gutiérrez, Raúl Moreno y Zulma Larín, intenta hacer un llamado de atención sobre la deuda ecológica que los países del Norte tiene con el Sur. En la publicación además se profundizan diversos casos donde se puede ver claramente el saqueo por parte de las empresas europeas para con el pueblo de Centroamérica.

Es una publicación conjunta de la Unidad Ecológica Salvadoreña, la Red Sinti Techan de El Salvador, el Movimiento Social Nicaragüense, el Bloque Popular de Honduras y de Jubileo Sur – Centro América.

Leer la publicación completa aquí…

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Compartimos la siguiente noticia del Diario CoLatino realizada luego de la presentación del libro en conferencia de prensa en la sede de la organización salvadoreña UNES en El Salvador.

América Latina deberá plantear relaciones equitativas

Por Gloria Silvia Orellana, Redacción Diario Co Latino

Magda Lanuza argumentó que frente a la propuesta de un Acuerdo de Asociación Comercial de Europa con Centroamérica, los pueblos deberían exigir de sus gobiernos, el establecimiento de relaciones asimétricas desde una perspectiva de la justicia y equidad.

Las reflexiones de Lanuza, investigadora del documento “Una aproximación a la Deuda Ecológica de la Unión Europea con Centroamérica”, pretende llamar la atención sobre la deuda “acumulada” ecológica, que los países del Norte deben a los del Sur, tras décadas de saqueo indiscriminado efectuada en las épocas de la conquista y la colonia.

Lanuza señaló que ante una negociación se deberá hacer énfasis en las “Declaraciones de Viena”, que contempla las aspiraciones de paz, democratización y respeto a los derechos humanos; y no tanto, al Acuerdo de Roma, impulsado con la Unión Europea, suscrito en el año 2003, que refiere totalmente las relaciones al libre comercio.

“Queremos hacer un llamado a la Unión Europea y las empresas transnacionales, que reconozcan que existe una deuda acumulada desde hace siglos, y que ese daño ambiental a los recursos naturales, no ha tenido ningún pago por ese daño ambiental y a sus comunidades”, explicó.

El eje central del acuerdo de asociación es la libertad comercial, apoyada directamente por los gobiernos y las cúpulas empresariales, agregó Lanuza. Sin embargo, no es suficiente para el crecimiento y desarrollo de los pueblos.

“Para la Unión Europea, Centroamérica no es región de gran importancia comercial, pero lo que pretenden realmente es disminuir los efectos negativos de las transnacionales europeas, frente al CAFTA DR (Tratado de Libre Comercio de Estados Unidos con Centroamérica y República Dominicana), y así, permitir su incursión en la privatización de servicios básicos como las telecomunicaciones, agua, salud, educación y otros”, acotó.

Por su parte, el analista político Dagoberto Gutiérrez opinó que la sociedad a nivel centroamericano, debe “inventariar” la riqueza ambiental con la que cuenta y se establezca una nueva manera de relacionarse comercialmente.

“Estamos hablando de mecanismos comunitarios, en donde se tome en cuenta la opinión de la comunidad sobre su riqueza ambiental, las inversiones que el Capital hace en cada país… mete dinero y saca riqueza, pero la riqueza que se saca, no es inventariada y eso lo debe saber la comunidad, para que ellos lleven adelante su propio gobierno y una nueva relación de las personas con la naturaleza”, comentó.

Angel Ibarra, Presidente de la UNES reclama deuda de la Unión Europea con Centroamérica. Mientras, Angel Ibarra, de la UNES, consideró que el documento plantea el estudio de la deuda histórica, social y ecológica que tiene la Unión Europea con Centroamérica, y que era importante “recalcarlo”, en el momento que la región plantea otro tratado comercial.

“En ese tratado están planteados los dogmas del libre mercado, y aquí no se han tomado en cuenta aristas fundamentales como el ecosistema.

Centroamérica y Europa no son regiones muertas, son vivas y pertenecen a un sólo ecosistema que es la tierra”, puntualizó. Fue escrito por Magda Lanuza con aportes de Dagoberto Gutiérrez, Raúl Moreno y Zulma Larín.